¿El catalán pan con tomate?, es lo que aún se preguntan muchos. Pero creo que su origen, como costumbre de muchas otras cosas, es variante pero finalmente contundente.

Cuando en , lo describen como comida tradicional de la cocina andaluza, valenciana, aragonesa, catalana, balear y murciana (les falto, española). Para muchos queda más que claro que, a pesar de sus variaciones, es tradicionalmente catalana.

El pa amb tomàquet, o tomate frotado en pan pagès tostado, con aceite y sal (ajo en algunos casos) es un fiel ejemplo y figura de la cocina y dieta mediterránea. O de esa cocina de supervivencia, nunca mejor dicha, del medio rural y pobre del siglo XVIII en Cataluña. Ya después de la llegada del tomate en la cocina europea, importado por los españoles desde las lejanas colonias de América. Costumbre gastronómica que paso de ser un plato principal, a un famoso e célebre aperitivo.

¿El catalán pan con tomate?

(El pan con tomate) es “un prodigio de koiné cultural que materializa el encuentro entre la cultura del trigo europea, la del tomate americana, el aceite de oliva mediterráneo y la sal, esa sal de la tierra que consagró la cultura cristiana. Y resulta que este prodigio alimentario se les ocurrió a los catalanes hace poco más de dos siglos, pero con tanta conciencia de hallazgo que lo han convertido en una seña de identidad equivalente a la lengua o a la leche materna” – Manuel Vázquez Montalbán (El premio, 1996)

Esta identidad catalana, ha pasado, y a veces sigue pasando por cuestionamientos sobre sus verdaderos orígenes. Se sabe que en otras comunidades también existe “el pan con tomate”, pero está claro que la ejecución de dicho plato y el resultado final, varía del que conocemos en Cataluña.

¿El catalán pan con tomate?

…Y una teoría que pisa fuerte es la famosa de los trabajadores murcianos, andaluces, y extremeños del metro de Barcelona en los años ’20. Quienes plantaban tomateras para luego untarlos en el pan seco, y así hacerlos más agradables al comerlos.

Como en Andalucía ya algunos dan por zanjado el origen, lo llaman “pan catalán”, o “pan al estilo catalán”, que dicen llamarlo en el país vecino Francia. Estemos o no todos de acuerdo, hay que reconocer que esta fantástica y original forma de comerse el pan seco y duro en épocas difíciles de la historia española, y en zonas rurales que más lo padecían. Es como menos, una seña de identidad que perdura hasta nuestros días, y sobre todo en esta ubicación del mapa español (Cataluña), y creo que eso nadie lo puede discutir. Aquí se sirve el mejor pa amb tomàquet de España.

¿El catalán pan con tomate?
BAR NOU, en Barcelona.

 “el pan con tomate resume la cocina catalana moderna a través de su cultura religiosa, pues nunca debía tirarse el pan, símbolo del cuerpo de cristo. “ – Alain Ducasse (cocinero francés)

Lo que menjarem certa nit,

ço és pa amb oli, amanit

amb tomaca, e bon profit,

s’ha fet de moda…

Madama Adam n’ha menjat,

Judit Gautier molt li ha agradat

e fins la gran Sarah Bernardt

s’ha fet la llesca.

La aportación de (periodista y gastrónomo), es una parte de la carta de Pompeu Gener a un amigo desde Francia, allá por el año 1884.

Saquemos nuestras propias conclusiones.. ¿El catalán pan con tomate?

By | 2018-11-08T18:44:21+00:00 noviembre 7th, 2018|Historia, Hosteleria, Noticias|0 Comments

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